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Cuando la carretera es la culpable solo ganan los que reclaman

Agosto, 2007

Un firme en mal estado, una placa de hielo o un charco de agua en la calzada pueden ser causa de múltiples accidentes. Cuando esto ocurre, la Administración está obligada a indemnizar a los conductores por los daños que se produzcan. El que reclama, debe recibir una compensación. Las últimas Campañas de Inspección Visual realizadas por la Asociación Española de la Carretera (AEC) han revelado que un tercio de las carreteras españolas se encuentra en un estado de conservación deficiente.

El Gobierno anunció, tras conocer la cifra de fallecidos en Semana Santa, que estudia emprender actualizaciones de las autovías más antiguas. Sin embargo, también es necesaria una renovación de la red de carreteras secundarias, que, en definitiva, es donde se produce el 80 por ciento de los accidentes de tráfico de nuestro país.

De hecho, las calzadas autonómicas, provinciales y comarcales constituyen la mayor parte de los 170.000 kilómetros de vías asfaltadas de España. En definitiva, lo que necesitamos no son tanto nuevas carreteras, sino adecuar y conservar mejor las ya existentes.

Si has tenido un accidente y crees que ha podido ser por culpa de la carretera, no dudes en reclamar, puede que te den la razón. Y de esto saben mucho los jueces, que están proliferando las sentencias relacionadas con accidentes de tráfico con víctimas, donde la Administración es declarada culpable, por el mal estado de la calzada.

Para estos casos lo fácil es tener un seguro de defensa jurídica ARAG, que por 26 € anuales, asume hasta el límite de 3.000 Euros, los gastos de tramitación de siniestros, tanto amistosa como judicial, a fin de obtener de terceros responsables las indemnizaciones debidas al Asegurado y, en su caso, a sus familiares o herederos, en los supuestos de que como consecuencia de accidente de circulación se produzcan:

- Lesiones corporales o muerte del Asegurado.

- Daños materiales del vehículo asegurado siempre que el importe de tales daños superen los 600 Euros según informe pericial.

- Daños en las mercancías transportadas en el vehículo asegurado, siempre que el Tomador lo solicite de forma expresa.

- Los perjuicios sufridos por el Asegurado como consecuencia del accidente de circulación.

Se extiende esta garantía a la reclamación de los daños causados por hechos ajenos a la circulación, siempre que no medie relación contractual entre el Asegurado y el causante de los mismos, y siempre que guarden relación directa con el vehículo asegurado.

Por Francisco Pellicer Moltó